viernes, 27 de mayo de 2016

¿Qué es la algoritmocracia?



La algoritmocracia es el gobierno que se rige por algoritmos. La algoritmocracia parte de la base de la tecnocracia que postula que todos los problemas son técnicos, de allí que considere que dichos problemas pueden resolverse implementando algoritmos.  Pero, ¿qué es un algoritmo?, ¿cómo esto puede ser la base de un gobierno?

¿Qué es un algoritmo?




Un algoritmo es una secuencia de instrucciones, reglas o pasos finitos, ordenado y definido para resolver un problema previamente planteado. Los algoritmos pueden ser computacionales y no computacionales, a pesar de que se conoce más por su empleo en la computación, pero la realidad es que los algoritmos son independientes de la computación y se emplean en casi todas las áreas, desde el desplazamiento de un individuo para ir al trabajo hasta los cálculos y operaciones para enviar una sonda espacial a un lugar determinado del sistema solar. Un ejemplo de un algoritmo no computacional es una receta de cocina. Un ejemplo de un algoritmo computacional son las instrucciones de tu navegador web. También los algoritmos pueden ser cuantitativos si poseen cálculos números y cualitativos si no poseen cálculos números.

Las características de un algoritmo son:
·      El algoritmo debe ser preciso e indicar el orden de realización de cada paso.
·     El algoritmo debe ser definido, si se sigue un algoritmo dos veces, se debe obtener el mismo resultado cada vez.
·  El algoritmo debe ser finito, si se sigue un algoritmo se debe terminar en algún momento; o sea debe tener un número finito de pasos. 
·      El algoritmo debe tener cero o más entradas.
·      El algoritmo debe producir una salida.

Como se indicó en las características anteriores un algoritmo debe poseer entradas que vendrían siendo los datos del problema que serán procesados por los pasos que se espera resuelva el problema, para así producir una salida que sería la solución. Hagamos un ejemplo con un algoritmo para encontrar el resultado de sumar dos números. Los pasos para solucionar este problema es recibir de entrada dos números, sumarlos y producir la salida que es el resultado.

Entrada: Primer y segundo número.
Proceso: Primer número + Segundo número.
Salida: Resultado de la suma.

¿Cómo los algoritmos pueden ser la base de un gobierno?




Según la tecnocracia todos los problemas son técnicos, de allí que podemos solucionarlos por medio del método científico y las técnicas. Esto parte de la idea de que por medio de la ciencia y la técnica hemos logrado entender parte de los problemas fundamentales del universo y obtenido beneficios prácticos como lo son la medicina, la tecnología, la ingeniería y otros. Por lo tanto, se asume que para los problemas sociales y gubernamentales se debe partir de la base de resolverlos por medio de conocimientos científicos y técnicos, no por ideologías o filosofías sociopolíticas o socioeconómicas.

La algoritmocracia parte de la misma base de la tecnocracia al postular que los problemas son de carácter técnicos y se pueden resolver por medio de la ciencia y la técnica, en este caso por medio de algoritmos. El simple hecho que el concepto de algoritmo sea el de resolver un problema previamente planteado ya es indicador que los problemas sociales, económicos y gubernamentales pueden ser aplicados algoritmos para poder encontrarle una solución.

Los gobiernos principalmente del primer mundo emplean algoritmocracia de cierto modo, ya que se auxilian de herramientas tecnológicas y científicas que aplican algoritmos en la resolución de ciertos problemas. Los departamentos de estadísticas y sistemas econométricos de un gobierno o ministerio que recolectan datos de interés para las tomas de decisiones es un caso de algoritmocracia. Un ejemplo sería un algoritmo computacional que procese datos sobre la distribución de enfermedades, esta puede medir la tasa de crecimiento o descrecimiento de una enfermedad determinada y predecir si estamos ante una pandemia o posible erradicación. Un sistema como este puede permitirle al Estado tomar decisiones sobre los infectados y la prevención donde aún no se ha presentado dicha enfermedad. Con estos datos uno puede saber cuáles son los sectores más vulnerables y las posibles causas de que dicha taza aumente o en el caso contrario disminuya y así tomar las decisiones necesarias para resolver el problema de una manera más óptima gracias a la automatización del proceso debido a que las enfermedades se trasladan rápido.



La algoritmocracia ayuda a automatizar el proceso, de tal manera que por medio de sistemas de información podamos tener un panorama claro de un problema y resolverlo de manera más eficiente y eficaz. La algoritmocracia nos libera de la improvisación, pues nos ofrece información sólida de un problema en base a datos que son procesados para obtener un resultado deseado con el cual tomar las decisiones. La algoritmocracia nos ofrece un proceso basado en un sistema lógico, en la que los resultados serán obtenidos por medio de máquinas que no están condicionadas a sesgar los resultados por sus propios estándares ideológicos.

Los algoritmos tienen su propia ciencia llamada algoritmia que se aplica en la algoritmocracia, que consiste en estudiar los algoritmos para obtener aquellos que solucionen un problema de manera más óptima, eficiente y eficaz. Esto nos ayuda por medio del análisis y diseños de algoritmos encontrar los mejores métodos para resolver un problema. Esto es lo que nos ha otorgado un avance exponencial en el desarrollo tecnológico, ya que los algoritmos cada vez son mejores resolviendo problemas, por lo tanto, extrapolando esto a los problemas gubernamentales y sociales se espera que el crecimiento exponencial de las soluciones sea de igual manera, ya que los algoritmos se optimizan con el tiempo.

Vamos aplicar esto a un tema que nos aqueja a todo a nivel mundial, la seguridad. ¿Cómo la algoritmocracia nos podría ayudar? En una algoritmocracia todos los sistemas computacionales deben estar interconectados, ofreciéndole data a servidores principales que procesarían dichos datos para producir un resultado esperado. En el caso de seguridad ciudadana podría desarrollar algoritmos que registren datos de entradas de actividades criminales y guardarlo en una base de datos con la ubicación del lugar donde se cometió el acto. El algoritmo mapearía las zonas donde ocurren estos actos y mostraría el nivel de frecuencia de ello. Podríamos revisar una ciudad y ver los lugares que más ocurren estos actos, el algoritmo fragmentaria la cantidad de agentes de orden disponible con la cantidad de crímenes que se pronostica por un tiempo determinado e indicar la porción de agentes y patrullas que debe ser movilizada fragmentado por un porcentaje igual al índice de crimen y así poder prevenir crímenes o ejecutar a tiempo una respuesta al acto. El algoritmo también nos podría suministrar información que indique la necesidad de aumentar el número de agentes si el rango de crimen supera a la cantidad de cuerpos del orden. Pero lo más importante de esto no es en sí mejorar la distribución optima, eficiente y eficaz de la seguridad, lo importante de esto es que al tener un sistema totalmente algoritmocratico podemos interconectar todos los sistemas y así estudiar variables que nos puedan indicar las posibles causas de crimen por medio de datos que nos ofrezcan otros algoritmos y así en dichos lugares realizar las soluciones. Otra de las ventajas es que al ser todo automatizado si el crimen migra a otra zona el sistema va variar la proporción para seguir manteniendo la estabilidad perimetral y en caso de que una solución aplicada no funcione podemos analizar las variables y mejorar los algoritmos. Aplicar la algoritmocracia a la seguridad nos facilita una visión rápida del problema y así poder utilizar los recursos disponibles de más eficiente y eficaz.

Tengamos en cuenta que algoritmocracia no significa que estemos gobernado por maquinas, ya que los desarrolladores de los algoritmos seguimos siendo los humanos y un algoritmo no implica necesariamente maquinas ya que existen algoritmos no computacionales. Sin embargo, las maquinas son esenciales para automatizar el proceso.  Los sistemas en base a inteligencia artificiar pueden tomar las decisiones por sí mismas o aconsejar en las tomas de decisiones, pero siempre su algoritmo debe aplicarse algoritmia para mejorarlo, de allí que sigamos teniendo el control sobre los sistemas. En si en una algoritmocracia utilizamos los algoritmos como herramientas para solucionar problemas, las maquinas nos ayudan simplemente a automatizar dichas soluciones.

Otra cosa a tener en cuente es que la algoritmocracia pueda aplicarse es necesario que sea implementado una tecnocracia, al menos en las instituciones que manejaran dicho sistema. Esto debido a que el análisis y diseño de algoritmos es un asunto puramente técnico-científico y no puede funcionar correctamente si existen individuos sesgados por motivaciones ideológicas, personales o políticas que le impidan aplicar las tomas de decisiones de manera objetiva y apegado a los resultados empíricos. 

La algoritmocracia resumiendo lo que hemos mencionado es aquel gobierno que en vez de apoyarse en la base de ideologías políticas utiliza algoritmos para resolver sus problemas, lo cual ofrece una mejor objetividad para la solución de dichos problemas y tener una fluidez de información que ayude a conocer variables para determinar causas y resultados de ciertas problemáticas para realizar las tomas de decisiones de una manera más eficiente y eficaz sustentadas por datos empíricos, la cual con el tiempo según se realice de manera constantes el análisis y diseño de los algoritmos nos ofrece optimizar las soluciones a los problemas y mejorar la calidad de vida de los individuos por medio de la automatización de la información. 

Termino con una sabia cita del astrofisico Neil DeGrasse Tyson.


lunes, 23 de mayo de 2016

¿Qué es la “Teoría” de cuerdas?



Antes de empezar, primero debemos aclarar que aunque diga Teoría no es exactamente una Teoría debido a que no cumplen con los requisitos para serlo, pero sus desarrolladores la nombra como tal. Lo más sensato es llamarle la hipótesis de cuerdas o modelo de cuerdas.

La “Teoría” de cuerdas es un modelo fundamental de física teoría que postula que las partículas elementales no tienen forma puntual, en vez de ello son estados vibratorios de energía que oscilan en un espacio tiempo de más de 4 dimensiones llamadas cuerdas. Según este modelo, las diferentes vibraciones de estas cuerdas unidimensiales en las respectivas dimensiones producen las diferentes partículas elementales del modelo estándar de partículas. Es decir, que dependiendo como vibre u oscile una cuerda podríamos presenciar un electrón, un fotón, un quark o cualquier otra partícula del modelo estándar.

Para entenderlo mejor imagine un violín, este instrumento contiene cuerdas y cada tipo de cuerdas según como se perturbe vibra creando sonidos distintivos. Este modelo nos dice que las cuerdas son similares a un violín, que dependiendo como oscilen o vibren emitirán una partícula fundamental.

Esta elegante y compleja conjetura es una de las candidatas para la Teoría del todo que unifique la mecánica cuántica con la relatividad general, lo que los físicos llaman el santo grial de la física. Su principal problema es su dificultad de probarla o ponerla a prueba con experimentos, por eso algunos físicos dudan de ella. A pesar de ello físicos como Stephen Hawking, Michio Kaku, Brian Greene consideran que es muy buena candidata para ser la Teoría del todo. 


Sin embargo, a pesar de que científicos de renombre la apoyen este modelo teórico tiene muchos problemas. Uno de ellos que fue resuelto es que existen cinco modelos de cuerdas distintos, que luego fueron unificadas formando la llamada “Teoria” M. No obstante, existen otros problemas que dificultan el modelo o no se han logrado resolver como son:
  • Las cuerdas son demasiadas pequeñas para ser observadas y verificar su existencia, su tamaño medio se aproxima a la longitud de Planck, lo que vendria siendo como 10^-35 metros, es decir, que si aumentamos la escala de un átomo al tamaño del sistema solar, una cuerda seria como un árbol, una escala extremadamente pequeña, que parecen puntos si son examinadas con potentes aparatos.
  • La inclusión de más partículas hipotéticas como los taquiones, las partículas supersimetricas y otras que tampoco han sido detectadas u observadas.
  • Anomalías matemáticas. 
  • No posee una predicción que ayude a los físicos experimentales a confrontarla con los experimentos.
  • Las dimensiones extras, las branas y otros resultados físicos que surgen de dicho modelo son difíciles o casi imposible de demostrar debido a la dificultad para experimentar con ello. 
  • No está completa. 


Estos problemas han llevado a considerar dicho modelo como no científico por no ser falseable. Será cuestión de tiempo para que los físicos que trabajan en este modelo teórico busquen la manera de resolver estos problemas y demostrar a los escépticos que en verdad esta puede convertirse en una Teoría del todo.  

sábado, 7 de mayo de 2016

El efecto backfire o tiro por la culata



Muchos de lo que me conocen y me siguen saben lo mucho que le dedico a combatir la pseudociencia, conspiranoia y sistemas de creencias, la cual me ha hecho escribir un libro “Creer no es conocer”, en la que abundo sobre estos temas. Como es de esperarse me he topado con gente que sigue mi manera de interpretar la realidad y otros que no han estado de acuerdo con algo que escribiese –regularmente en las redes sociales- que contradiga sus creencias, lo cual me he tenido que enfrentar a debates con dichos individuos. Lo que he aprendido con estos debates es que como dice Carl Sagan no puedo convencer a un creyente de nada, porque su creencia no está basada en evidencias, más bien, por una arraigada necesidad de creer, por la cual últimamente no intento convencer a nadie en medio de un debate, más bien, trato de mostrar mi punto sin el objetivo de buscar que cambie de opinión.

Un ejemplo para que tengan una idea fue en una página de Facebook de divulgación científica en la que alguien comentó que los satélites, la Estación Espacial Internacional y todo lo que las agencias espaciales decían no existían, que todo era una completa mentira, una conspiración masiva para controlarnos. Como es de esperarse muchos –incluyéndome- respondimos a ese comentario para aclararle que estaba equivocada. Por mi parte, mi área que es la informática le expliqué cómo funcionan las telecomunicaciones, los sistemas de posicionamiento global, otros le explicaban como estos ayudan al seguimiento climatológico por ser su área y astrónomos aficionados le compartían imágenes captadas por sus telescopios de aquello que ella negaba. A pesar de ello, nada de eso la convención, seguía negando todo, decía que todo era una conspiración y su única fuente de “argumentos” y “evidencias” eran enlaces a páginas de conspiraciones. A medida que más argumentos y evidencias le mostrasen, más parecía fortalecer sus creencias y más convencida estaba de que había una conspiración que quería censurar a la gente como ella.

¿Por qué sucede esto? Lo más lógico es pensar que si uno posee las evidencias o argumentos de peso para refutar una creencia determinada los individuos deberían cambiar de opinión o al menos bajar la guardia, sin embargo, esto no sucede siempre. La explicación la encontramos en un sesgo cognitivo llamado sesgo de confirmación, que consiste en una distorsión de la realidad en la que quien posee este sesgo solo toma como bueno y valido aquella información que confirman su creencia y rechaza todo aquella que la contradiga. Esto lo podemos ver en las redes sociales, las personas tienden a seguir, leer y compartir información que esté acorde a sus creencias. Mientras más la persona que posee dicho sesgo ajuste su realidad solo a lo que quiere escuchar, más se fortalecen sus convicciones y más fácil ignora todo lo que desmienta su creencia.

Esto puede explicar el comportamiento de los individuos que ignoran los argumentos y evidencias que contradicen su creencia, pero no explica exactamente aquellos que de alguna manera parece que salen reforzando sus creencias, ya que una cosa es ignorar y otra es reforzar. Esto se explica con el efecto backfire o también llamado en español efecto tiro por la culata, que es una especie de sesgo cognitivo de confirmación en la que la persona toma los argumentos y evidencias que contradicen su postura y la reinterpreta a su manera para confirmar su creencia.

El efecto backfire o tiro por la culata fue investigado y publicado en el año 2006 por Brendan Nyham y Jason Reifler de la Universidad de Dartmouth. La investigación consistía en un experimento donde se les presentaron a estudiantes de las universidades de Michigan y Georgia State artículos y noticias falsas. Los artículos y noticias estaban relacionados con armas de destrucción masiva en Irak, el primer artículo decía que se habían encontrado armas de destrucción masiva en Irak y el segundo decía que no era cierto que se habían encontrado armas de destrucción masiva en Irak. Lo que la investigación reveló fue que aquellos que tendían a ser liberales o que estaban en contra de la guerra rechazaban el primer artículo y aceptaban el segundo, mientras que en el caso de los conservadores aceptaban el primero y rechazaban el segundo. Lo que Nyham y Reufler descubren es que los conservadores se mostraban más convencidos de que existían armas de destrucción masivas en Irak a pesar de ver el artículo que le decía que no era cierto. El experimento se volvió a repetir con otros temas y los resultados fueron los mismos, cuando un grupo determinado a un tema en particular se topaba con evidencia que contradecía su creencia o punto de vista, estos salían más reforzados en su creencia, de allí que le fue llamado efecto backfire traducido al español tiro por la culata, porque en vez de debilitar la creencia de los individuos lo que hacían era reforzarla aún más.


Con el tiempo el efecto backfire hace que las personas que están sesgado con esto sean menos críticos con la información que confirme sus creencias, son escasos los individuos que si logran poner en duda parte de lo que creen al ser desmentidos, aun si no logran descreer del todo. Por tal razón es casi inútil tratar de cambiar la opinión de dichos individuos, porque en vez de ellos dudar o al menos reflexionar con las evidencias que le han sido proporcionada tienden a reforzar más su creencia, lo cual si alguien debate con dicho individuo e intenta mostrarle evidencia de que está equivocado le va salir el tiro por la culata.  

Fuente: 
https://youarenotsosmart.com/2011/06/10/the-backfire-effect/

When Corrections Fail: The persistence of political misperceptions
Brendan Nyhan 
Jason Reifler Assistant
http://www.dartmouth.edu/~nyhan/nyhan-reifler.pdf